Hay días extraños, esos que aúnan un pasado aún no muy distante y un presente aún sin confirmar. Días en el exilio, con comida precocinada y mucho ketchup (que se note, que se note…), con capítulos que nunca se empiezan a ver, lentillas rotas tiradas por el desagüe, sueños cumplidos y algunos medio muertos antes de nacer…
Hoy me he puesto “guapo”: medio zapatos, vaqueros semi-nuevos, camiseta oscura de manga larga, chupa fina y negra, a medio afeitar (¿dos, tres días?) y mi mini-paraguas en mano (sí, lo sé, no pega con mi ser pero me queda jodidamente bien). Y de esta forma y con las prisas de siempre (dicen que lo bueno se hace esperar, ¿no?) me he dirigido al Café España para escuchar a Nacho Vegas.
Ella estaba esperándome, intranquila, con ese aire de madre en su mirada que me dice eso de “no llegamos…”. Un ratito de cola y carreras para sentarnos. Dos cañas (el cubata si eso luego). Calor, humo (demasiado para mis sensibles ojos). Y de repente la oscuridad y la música y la voz que lo inundan todo… todo. Fantástico concierto, con mono de más.
Y en sus ojos el futuro y un mundo por descubrir, tal vez la vida. Qué sería de mí…
Y además hoy he recibido la respuesta de la editorial Slovento sobre la valoración de “mi obra”:
Nos encontramos ante un compendio de obras de diferente índole: desde una novela corta, Fragmentos de recuerdos de la memoria, pasando por relatos, como Tardes de tiempo y ausencia, y poesías, como la titulada El tulipán. A lo largo de todas estas obras, el autor hace gala de un estilo propio, intimista y con un ritmo interno de gran elegancia, pausado y centrando su pulso narrativo en el análisis de la naturaleza humana, los recuerdos, las imágenes del pasado o las sensaciones derivadas de las relaciones humanas. La trama, como en Fragmentos de recuerdos… o en Tardes de tiempo y ausencias, se adecua a su forma, al cuidado estético, y, gracias a la utilización de diferentes recursos estilísticos, como el cambio de puntos de vista en la narración, logra sorprender y desbaratar la previsión del lector. El lenguaje, de riqueza simbólica y metáforas plásticas, sensoriales, llama la atención como constante de elaboración y belleza formal a lo largo de la novela, los relatos y la poesía.
Por tanto, teniendo en cuenta las razones arriba expuestas, debido al interés temático y analítico de su obra, a su capacidad para describir y crear personajes con tridimensionalidad y nitidez, a su habilidad narrativa y a sus originales propuestas, no podemos dejar de recomendar la publicación de las presentes obras, así como tampoco podemos dejar de felicitar al autor por su talento, creatividad y trabajo.
Desgraciadamente para empezar en este mundillo hay que pagar una buena cantidad de dinero (casi 2000€ para 200 ejemplares) y estudiando y sin trabajo y con 20 años eso no puede ser. Así que nada, es una pena pero bueno… desgraciadamente nada se puede hacer.
Y ya es tarde, mi cuerpo pide clemencia así que hoy no habrá más texto, pero sí un regalo, un pequeño secreto que pocos conocen. Aquí podéis encontrar muchas citas y frases mías, espero que os gusten, ya me diréis.
Y más cansado y más melancólico (por una parte) y más feliz (por otra) que otros días me despido.
Un saludo... desde el otro lado.